El derrumbe de Clara Luz

Las pifias de Clara Luz Flores Carrales han diluido la ventaja que presentaba y su tendencia ahora es a la baja.

A pesar de ser considerada una de las Alcaldesas mejor evaluadas en el país, la transición de Clara Luz Flores Carrales a la palestra a nivel nacional (sí, la gubernatura de Nuevo León es un asunto nacional) ha sido accidentada y poco a poco se ha ido desmoronando, situandose ya en empate técnico con Adrián de la Garza, del PRI.

Tras renunciar al PRI, se especuló si Clara Luz Flores contendría de manera independiente, pero existieron versiones de acercamientos de su marido/manager Abel Guerra, aún priista, para contender bajo las siglas de Morena, como finalmente ocurrió. Ello causó malestar en los militantes históricos del partido, de presencia testimonial en Nuevo León, quienes se sintieron desplazados no sólo de la candidatura, sino de la asignación de espacios, todos al gusto del matrimonio Guerra/Flores, como es el caso del ex Senador y ahora candidato a alcalde por Monterrey, Victor Fuentes, parte del establo panista que encabeza Zeferino Salgado en San Nicolás y que está ahora aliado de facto con Morena.
Con un partido fracturado por dentro y con una candidatura que no prende por fuera, decidieron ofrecer al electorado una imagen un tanto desligada de Morena, reduciendo la presencia a un logo microscópico y el color guinda a una letra, la C, de la imagen de campaña.

La estrategia pudo haber sido funcional, de no ser por los arranques autoritarios de Flores Carrales, quien emprendió una persecución legal en contra del comediante regio Marco Polo, por usar su imagen en un programa de sátira política conocido como «Senathor».
El espacio en su mayoría se dedicaba a hacer mofa de las acciones de otro candidato, Samuel García, por lo que tomó por sorpresa no sólo a los realizadores, sino al país entero.
El acto, considerado como censura, fue condenado por la sociedad regiomontana quien acuso la acción emprendida por el matrimonio Guerra/Flores como un atentado a la libertad de expresión.
Ello ha cambiado la dinámica de la relación de Clara Luz con los internautas, quienes ahora toman sus acciones como negativas. Por si fuera poco, esta semana, la candidata protagonizó otro berrinche al intentar pasar hacia el incendio que devasta la sierra de Santiago. Las críticas no se hicieron esperar.
Las pifias de Clara Luz Flores Carrales han diluido la ventaja que presentaba y su tendencia ahora es a la baja, hecho que está siendo aprovechado por Adrián de la Garza, quien no sólo crece en las encuestas, sino que podría ser arropado por el G10 de Monterrey.
Hoy, la morenista se encuentra a la deriva y faltan menos de dos meses para la elección.

Jiribilla
Alfonso Romo y Tatiana Clouthier buscan acercamientos con los grandes industriales de Monterrey. Tras las agresiones de López Obrador a Femsa, éstos han cerrado filas y la consigna es evitar que llegue Morena a la Gubernatura de Nuevo León.
Se reedita el enfrentamiento entre Luis Echeverría y el G10, que terminó en el asesinato de Eugenio Garza Sada a manos de terroristas cuya descendencia ahora es parte de la Cuarta Transformación, como es el caso de Rosario Piedra Ibarra, que aún cobra en la CNDH, pero que ha desaparecido del mapa desde hace al menos seis meses, a pesar de las constantes violaciones de derechos humanos a mujeres, niños con cáncer, enfermos de Covid y profesionales de la salud que han tenido que enfrentar la pandemia a costa de sus vidas.